Sheila Navarro

A partir de una idea.

Un buen editor sale a buscar nuevos libros para editar y, en ocasiones, hasta a promover ideas para la escritura de nuevas obras: un editor inteligente sabe bien que entre más y mejor trabajo tenga, el prestigio y las ganancias de su casa editorial serán mejores.

Los escritos de los autores son la base del trabajo de una editorial por ello en la selección de libros a editar deben intervenir todos los departamentos que trabajan en la casa editora. Por ejemplo, puede que el editor crea conveniente editar un texto, pero el equipo de ventas considera que publicar ese libro implicaría más gastos que ingresos a la casa editorial.

En la revisión de los textos que llegan a la editorial se invierte tiempo y dinero. Un buen equipo de trabajo sabrá distribuir los costos y los tiempos en el análisis de los escritos que, según el primer visto bueno del editor, tienen mayor posibilidad de publicarse.

Una vez que son elegidos los textos que tienen más probabilidad de ser publicados, el editor determina cuales son los que ameritan un análisis más a fondo. Una vez seleccionados, el editor encomienda la lectura profunda a un miembro del equipo editorial o lo hace él mismo. En algunos casos, la editorial contrata a un consultor ajeno a la empresa.

El consultor es una persona capacitada y preparada para analizar textos; su punto de vista puede ser de gran ayuda a la editorial para la mejor selección de los textos publicables.

Aun cuando ya se tienen seleccionados los libros que vale la pena publicar, si la casa editorial no cuenta con los recursos suficientes el editor debe elegir los que mejor favorecerán a la empresa.

A continuación se enlistan los elementos con los que, según Datus, debe contar un editor en la toma de su decisión:

  1. Conocimiento personal de los libros; sensibilidad con las posibles reacciones del público.
  2. Especialistas en diversas temáticas: ficción, infantiles, ciencias (esto aplica más en las editoriales grandes).
  3. Consultores de confianza
  4. Departamentos de producción y ventas.
  5. Departamento de finanzas.
  6. Estudio de mercado entre el editor y el departamento de ventas.

Es importante que una casa editorial se diferencie de las otras, que sus proyectos sean únicos para que el lector las reconozca.

La mayor parte de los escritos que recibe una editorial por parte de los autores son  gracias a la recomendación de quienes conocen el trabajo de la empresa y, sobre todo, del editor.

Elementos que favorecen el éxito de una casa editora:

1.El personal. El departamento editorial es el que tiene más responsabilidad sobre los escritos que se reciben, pero los demás departamentos pueden aportar sugerencias.

  1. Buscadores de textos. En ocasiones el editor se asocia con personas que se dedican a hacer llegar nuevos textos a la editorial; estas personas monitorean a quienes están escribiendo un libro para recomendarles la casa editora para la que trabajan.
  2. Premios. Cuando un libro gana un premio nacional o internacional, otorga prestigio a la casa editorial que lo publicó.
  3. Agentes literarios. Son personas que trabajan para el autor: ofrecen su obra a diferentes editoriales y negocian el proyecto.

Elaboración de manuscritos por encargo

En algunas ocasiones, las editoriales incentivan la creación de nuevas obras literarias que traten sobre temas que en la coyuntura son atractivos para los lectores y pueden ser exitosos en el mercado. Una vez que el editor detecta al escritor mejor capacitado para el proyecto, negocia con él para desarrollarlo.

A continuación se mencionan los principales proyectos que pueden consolidar a una empresa editorial:

  1. Series. Varios libros que tengan la misa línea temática, pero que ofrezcan algo diferente en cada edición; por ejemplo: libros biográficos sobre los presidentes de un país.
  2. Libros de texto y lecturas suplementarias. Libros que son utilizados para enseñar en las escuelas.
  3. Libros de consulta. Diccionarios, atlas y enciclopedias.

El desarrollo de una empresa editorial necesita inversiones altas de dinero (en ocasiones es necesario solicitar préstamos) y las ganancias se obtendrán a largo plazo, por ello, el editor debe tener un control de sus egresos e ingresos, así como una planeación de las publicaciones.  

Otra aspecto fundamental que el editor y el departamento de ventas deberán estudiar es la viabilidad de reimprimir o reeditar títulos atrasados. Decidir realizar cualquier de las dos acciones es un riesgo, pues se pone en la cuerda floja la continuidad de los ingresos a la editorial. 

Fuente:

Desarrollo editorial: de la idea al libro” del libro Guía para la publicación de libros de Datus C. Smith, Jr.

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